Viaje a PERU 2007- VALLEA SAGRADO- MACHU PICCHU

Sentí la mirada profunda de Lucía en mis ojos ¿era Lucía? ¿Qué era esa de haber entrado todos? ¿A una puerta dimensional? Veía (Lucía) un cóndor en mis ojos… ¿la sacerdotisa?
El mensaje que me dio fue: poner límites claros; dejar de lado el EGO.
Al otro día, al subir nuevamente a Machu Picchu nos dirigimos a la Piedra de la Sacerdotisa. Lucía comenzó colocando su frente contra la magnífica piedra, haciendo contacto con ambas manos también. Se dio vuelta y me llamó…fui. Colocándome de la misma manera sentí que un canal directo se abría a través de mi tercer ojo. Sentí agua fluir…mucha agua; no dejaba de fluir. Puede ser que viento también, no estoy segura.
Mientras iba siendo guiada, pude ver un grupo de mujeres en ronda, realizando una especia de danza. Todas de tez más bien oscura, parecían mujeres de la Tierra. Mis ancestros.
Luego de vuelta todos el grupo formando una ronda, Lucía y yo en el centro, realizamos un “canto” que le había sido “trasmitido” a ella con anterioridad, en ese mismo lugar.
Pude comenzar a soltar mi chackra básico.
Una experiencia que me brindó muchísima energía, mucha y positiva, fue el día que hicimos el ascenso a la montaña. El tener la posibilidad casi desde el comienzo de ir con los dos músicos, Davis y Rey, con un tambor acompañando a todo el grupo fue inolvidable, y los es!!! Sentí que no me cansé en las casi 10 horas de caminata porque el ritmo del tambor se hacía MIO y eramos uno, pura energía vibrando…
Quedó como un sello en mi.
En esa misma caminata, Ale iba primero, llevaba la bandera de los 7 colores en alto. Mientras caminábamos por la montaña, entre subidas bajadas y zig-zags, era reconfortante y aliviador ver a lo lejos esa bandera: íbamos por buen camino, estábamos todos juntos, qué palcer!

Ines Donadt



Experiencia inolvidable!!...Me regocijo y aplaudo de haber invitado a mi alma, a realizar “ese viaje”… a remontar vuelo, muy alto como su esencia requiere como el cóndor, como el águila!! Qué mejor los Andes!!
Las palabras, no traducen las sensaciones vividas, los estados de ánimo, las emociones, las experiencias, excitación, euforia.
El corazón que estalla de esfuerzo y júbilo; la mente, la razón, se anulan…la visión que abarca todo, …espejismos, la magia cobra sentido, la captación de todo lo observado, se amplía son límites. Todo junto me sobrepasaba, a veces me aturdía, embriagada de sensaciones y gozo, no pisaba la Tierra, o me fundía con ella, en la naturaleza…acariciaba el cielo, jugaba con las nubes, con el sol…Con la luna!!!!
Cuando salía en parte del encantamiento, la fuerza avallasante, de la conjuración de la naturaleza, con las grandiosas construcciones, vestigios del pasado Incaico, me llamaba a la memoria del pasado del hombre, que vivió y se perpetuó en el tiempo con su grandeza, su sabiduría, como otras tantas del mundo. Con la misma esencia divina!!

Susana Macaya



Pisac. Pueblo con artesanías. Pintoresco. Llamativo. Mercado colorido.
Después de haber comido unas empanadas hechas en un horno de barro, riquísimas, subimos en ómnibus hasta el comienzo del camino arriba en la montaña.
Al subir, se distingue el pueblo, construido sobre la ladera de la montaña. Nosotros, mucho mas arriba, veíamos las terrazas donde los incas cultivaban. Fotos del valle. No nos cansamos de admirar todo ese paisaje, toda esa tierra. Nos maravillamos al ver un pueblo construido en piedra bien arriba en la montaña.
Pasamos por una grieta transformada en camino. Sensación increíble sentirse dentro de la montaña. Pensás cómo hicieron eso y no romper todo. Al llegar arriba, cerca de la tardecita, vemos todas las montañas que nos rodean. Todas majestuosas, imponentes. Fotos y más fotos. Te das cuenta qué chiquitos que somos ante tanta inmensidad.
Empieza la meditación. Los músicos tocan. La música tranquiliza. Hace frío, el viento nos pega y nos refresca demasiado. Pasaron como 10 minutos y lo único en que pensaba era en el pelo que me molestaba en la frente. Ahí me doy cuenta que no estaba en un momento "místico". Nada de meditación. Ninguna visualización. No me sentía espiritual. "Un desastre", pensaba yo. Estoy acá, seguro que todos están en conexión con ellos, o con quién sabe qué....y yo acá sin poder concentrarme...Estaba muy frustrado. Realmente. Sentía que no estaba aprovechando nada. Ni el lugar. Ni a los músicos, ni lo que decía Lucía. Nada.
Sin darme cuenta, sin ser consciente del cambio, me encontré con una sorpresa. Tres figuras venían hacía mi. Cuándo me quiero dar cuenta de quienes eran, me sorprendí. Y me alegré. Eran mis dos abuelos, ambos fallecidos hace tres años. Uno alto y flaco, el otro mas bajo y mas gordo, y en el medio, yo, de chico, agarrando con una mano a cada uno.
Sentía que estaba feliz. La sensación era increíble. Sentía que me querían, que querían alegrarme, darme fuerzas. De repente sucedió algo que me encantó. Empezaron a venir a mi miles de imágenes, recuerdos de mi infancia que yo había bloqueado, vaya uno a saber por qué. Empecé a acordarme de muchas situaciones, sensaciones de esos momentos. Me sorprendía viendo lugares que había eliminado de mi memoria, ocultado a través de los años. Momentos donde sentía la felicidad de la gente que me rodeaba, la mía. Sentí que mis abuelos me estaban dando fuerza, me estaban mostrando lo feliz que fui de chico, lo feliz que fui y que había olvidado.
Lo siguiente que recuerdo era que mis abuelos estaban parados sobre la montaña enorme, traslúcidos, en color naranja. Era muy similar a la guerra de las galaxias, cuando al final aparecen yoda, obi wan kenobi, como espíritus...Era el mismo estilo de imagen !!! Les comento que soy fanático de la guerra de las galaxias, así que eso fue como la frutilla del postre...
De repente me di cuenta que tenía mucho frío en el pecho...Raro...Lo toqué, estaba todo mojado... me volví un poco más consciente, y me di cuenta que no paraba de llorar...No podía parar. Lloraba y lloraba. Estaba agitado. El contraste era muy fuerte. Cuando veía a mis abuelos y todas esas imágenes me sentía tranquilo, en paz, feliz....ahora me sentía agitado, estaba llorando. Con los ojos cerrados, sientí dos manos, una en mi pecho, la otra en mi espalda...abrí los ojos, era Lucía.
Cerré los ojos, me tranquilicé un poco...cada vez más....
Ella separó las manos unos 20 cm de distancia de mi cuerpo, las mantuvo ahí...mejoré, me relajo cada vez mas...
Sentí una sensación rara en la cabeza...como un campo alrededor de ella...un magnetismo difícil de explicar...Abrí los ojos...ví a todos alrededor mío, con sus manos a centímetros de mi cabeza...Loco....y lindo...sentía un calor raro, energía supongo....Si hubiese visto a otras personas hacer eso, pensaba en pobres estos tipos que terminaron en esa secta...
¡Pero no saben lo lindo que fue! No me atrevo decir que sentí el cariño de ellos, pero pega en el palo...Era muy lindo...
Lucía me levantó, vino Inu, la mujer de mi vida, y me abrazó. Un abrazo fuerte, potente, sentenciando todo nuestro amor. Todos los demás nos abrazaron....de nuevo la secta...pero qué linda secta !! Momento glorioso...qué momento increíble...Cuando nos separamos, me sentía tranquilo, relajado. Sentía que estaba en paz con algo dentro mío. No sé qué...la verdad que no lo sé. Fue como sacarme un peso de encima.
Recuerdo que Lucía me dice que mis abuelos me dan fuerza, sienten que tengo que hacer un cambio, y que por eso aparecen, para ayudarme, fortalecerme frente a lo que quiero hacer. Ayudarme a dar el paso.

Federico Türk

 
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